Rastrea la primera escapatoria, no solo la sesión más larga. Cuando dudas antes de trabajar, ¿en qué icono tocas? Instagram puede consumir veinte minutos, pero el correo puede ser el primer movimiento que rompe la tarea.
Separa las herramientas de las vías de escape. Mantén el calendario, los archivos, la cámara, la calculadora, la autenticación, los mapas, el Teléfono y los Mensajes si apoyan tu día. Bloquea apps según tu comportamiento, no según una lista genérica de «malas apps».
Busca la evitación respetable. Las noticias, LinkedIn, los vídeos de productividad, las apps de finanzas y las bandejas de entrada pueden posponer una siguiente acción difícil mientras siguen pareciendo responsables.
Empieza con tres a cinco apps obvias. Una lista enorme tiene más probabilidades de interrumpir la vida real y tentarte a usar el desbloqueo de emergencia por la razón equivocada.