1. Protege las apps que tu turno requiere. Deja disponibles la planificación, la mensajería laboral segura, los autenticadores, los mapas, el transporte, el clima, las alarmas, el teléfono y la comunicación familiar esencial.
2. Bloquea las apps sin punto de parada. Empieza con los feeds que abres después de llegar a casa o durante los momentos tranquilos en el trabajo. La lista correcta es conductual, no categórica.
3. Reserva el desbloqueo para una necesidad definida. Una ventana diaria de 5 minutos puede cubrir un mensaje o una información que realmente necesitas dentro de una app bloqueada. Decide qué vas a recuperar antes de empezar.
4. Deja que las apps se bloqueen de nuevo automáticamente. Cuando termina el temporizador, el acceso se cierra sin requerir otra decisión tomada con cansancio. Eso es especialmente valioso después de un turno largo o impredecible.
5. Mantén las reglas de seguridad por encima de las reglas de productividad. Nunca bloquees una app requerida para la seguridad en el trabajo, las guardias, la comunicación médica, el transporte o el acceso de emergencia. Fella es para distracciones opcionales, no para sistemas críticos.